La minería argentina marcó un récord histórico de exportaciones en el primer cuatrimestre
Las exportaciones mineras alcanzaron USD 3.254 millones entre enero y abril de 2026, con un crecimiento interanual del 84,3%. El litio, el oro, la plata y los minerales metalíferos impulsaron el mejor registro histórico para un primer cuatrimestre y consolidan al sector como uno de los grandes generadores de divisas del país.
La minería argentina alcanzó un nuevo récord histórico de exportaciones durante el primer cuatrimestre de 2026.
Entre enero y abril, las ventas externas del sector sumaron USD 3.254 millones, lo que representa un crecimiento interanual del 84,3% frente al mismo período del año anterior.
El dato confirma que la minería ya no aparece solamente como una promesa de largo plazo, sino como una actividad con impacto concreto en el comercio exterior argentino.
Según información oficial de la Dirección Nacional de Promoción y Economía Minera, el acumulado de los primeros cuatro meses de 2026 fue el más alto registrado para ese tramo del año. Además, se ubicó 161,8% por encima del promedio 2010-2025 para igual período.
Solo en abril, las exportaciones mineras totalizaron USD 817 millones, con un crecimiento interanual del 86,3%. Ese mes, la minería explicó el 10,5% de las exportaciones totales del país. En el acumulado enero-abril, la participación del sector llegó al 10,9%.
En otras palabras, más de uno de cada diez dólares exportados por Argentina durante el primer cuatrimestre tuvo origen minero.
Como venimos contando desde MineriAR en notas anteriores, el crecimiento exportador de la minería argentina no aparece como un hecho aislado. Es parte de un proceso más amplio donde se combinan mayores volúmenes de producción, mejores precios internacionales, nuevos proyectos en desarrollo, inversiones bajo el RIGI y una demanda global cada vez más fuerte por minerales críticos. La clave, ahora, será que este salto en divisas también se traduzca en más empleo local, proveedores argentinos, infraestructura y desarrollo productivo en las provincias mineras.
El crecimiento estuvo impulsado principalmente por dos grandes motores: el litio y los minerales metalíferos.
El litio volvió a mostrar un desempeño destacado. En el acumulado enero-abril, las exportaciones de este mineral alcanzaron USD 658 millones, con una suba interanual del 137,8%. Además, representaron el 20,2% del total exportado por la minería.
El avance no respondió solamente a precios. También hubo una mejora en cantidades físicas exportadas, que crecieron 53,7% en el período, reflejando el impacto de nuevas operaciones, ampliaciones productivas y mayor capacidad instalada en el NOA.
Solo en abril, las exportaciones de litio sumaron USD 187 millones, el mayor registro histórico para ese mes.
Los minerales metalíferos también tuvieron un peso decisivo. En abril, este grupo alcanzó exportaciones por USD 615 millones, con una suba interanual del 75,7%, y explicó el 75,3% de las ventas mineras del mes.
Dentro de ese grupo, el oro volvió a liderar la canasta exportadora, con USD 514 millones en abril, equivalente al 63% del total minero mensual. La plata también tuvo un rol relevante, con USD 87 millones, cerca del 11% de las exportaciones mineras del mes.
En el acumulado del primer cuatrimestre, las exportaciones de minerales metalíferos llegaron a aproximadamente USD 2.545 millones, con un crecimiento interanual del 77,6%. El oro aportó cerca de USD 2.092 millones y la plata alrededor de USD 403 millones.
El dato exportador se produce en un contexto de fuerte interés internacional por minerales críticos y metales estratégicos. La transición energética, la electromovilidad, la demanda de baterías, la infraestructura eléctrica, los centros de datos y la inteligencia artificial aumentan la necesidad global de litio, cobre, oro, plata y otros recursos.
También se observa una diversificación de destinos. En abril, las exportaciones mineras a Suiza, China, Estados Unidos y Canadá concentraron cerca del 89% de los envíos del sector. La dinámica también mostró fuertes incrementos interanuales hacia China, Estados Unidos, Corea del Sur, Alemania y Canadá.
El crecimiento de China resulta especialmente importante por su peso en las cadenas globales de baterías, electromovilidad, tecnología y transición energética. Estados Unidos y Canadá también aparecen como mercados estratégicos, tanto por demanda industrial como por seguridad de suministro de minerales críticos.
El récord exportador llega, además, en un momento en el que la minería concentra buena parte de las expectativas de inversión del país. Proyectos de litio, cobre, oro y plata están ingresando en nuevas etapas de desarrollo, mientras el RIGI aparece como una herramienta relevante para acelerar iniciativas de gran escala.
Sin embargo, el desafío no será únicamente exportar más.
El verdadero impacto de este ciclo dependerá de la capacidad de transformar divisas en desarrollo productivo: más empleo local, más proveedores argentinos, más infraestructura, más formación técnica, más servicios especializados y mayor integración territorial.
Cada dólar exportado por la minería puede tener un efecto multiplicador si se traduce en contratación de empresas locales, desarrollo de PyMEs, obras de infraestructura, logística, transporte, mantenimiento, energía, servicios ambientales, tecnología y capacitación.
En ese punto, las provincias mineras tendrán un rol central. Salta, Jujuy y Catamarca son claves para el litio. San Juan, Mendoza y Catamarca aparecen cada vez más vinculadas al cobre. Santa Cruz y San Juan sostienen un fuerte peso en oro y plata. Río Negro, La Rioja y otras provincias empiezan a ganar visibilidad en exploración y nuevos proyectos.
La minería también empieza a mostrar un efecto más amplio sobre la economía argentina. Distintos informes recientes señalan que minería y energía vienen fortaleciendo el ingreso neto de divisas del país, junto con el tradicional aporte de la agroindustria.
Esto marca un cambio en la estructura exportadora argentina. La minería puede convertirse en uno de los sectores capaces de ampliar la matriz de generación de dólares, diversificar provincias exportadoras y construir nuevas cadenas de valor.
Pero para sostener ese crecimiento harán falta condiciones concretas: infraestructura logística, energía competitiva, rutas, trenes, pasos fronterizos, puertos, conectividad, proveedores preparados, información pública y reglas previsibles.
También será clave mejorar la trazabilidad del impacto local. El crecimiento exportador debe medirse no solo en dólares, sino también en empleo, contratación provincial, desarrollo de proveedores, capacitación, servicios y oportunidades para las comunidades cercanas a los proyectos.
El récord del primer cuatrimestre confirma que la minería argentina ya está generando resultados concretos. Ahora el desafío será transformar ese salto exportador en una base más amplia de desarrollo productivo.
Argentina tiene minerales, proyectos, demanda internacional y una oportunidad histórica. La clave será convertir el récord de exportaciones en más empleo, más proveedores y más capacidades locales.
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