PSJ Cobre Mendocino ingresó al RIGI con una inversión de USD 891 millones
El proyecto PSJ Cobre Mendocino, ubicado en Uspallata, fue aprobado para ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones con una inversión estimada en USD 891 millones. La iniciativa busca convertir a Mendoza en una de las primeras provincias argentinas en exportar cobre y marca un paso clave para la reactivación minera provincial.
15 de mayo de 2026
Mendoza dio un paso relevante dentro del nuevo mapa minero argentino. El proyecto PSJ Cobre Mendocino, también conocido como San Jorge, fue aprobado para ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con una inversión estimada en USD 891 millones, según informó el ministro de Economía, Luis Caputo.
El proyecto está ubicado en el distrito de Uspallata, departamento de Las Heras, y apunta a convertirse en uno de los desarrollos cupríferos más importantes de Mendoza. Su avance representa un cambio de escala para una provincia que busca consolidar un modelo minero propio, con foco en cobre, control ambiental, empleo local, proveedores y desarrollo territorial.
El ingreso al RIGI implica que el proyecto será evaluado bajo el esquema nacional de incentivos diseñado para atraer grandes inversiones. Este paso es clave para facilitar financiamiento internacional, ordenar la futura etapa de construcción y acceder a los beneficios fiscales y cambiarios previstos por el régimen.
La aprobación también tiene una lectura política y productiva. Caputo destacó que el caso de San Jorge refleja el avance de Mendoza para viabilizar la minería en su territorio y señaló que podría permitir una de las primeras exportaciones de cobre del país. ([Minería & Desarrollo][1])
El cobre ocupa un lugar central en la agenda minera global por su uso en redes eléctricas, energías renovables, electromovilidad, infraestructura tecnológica e industria. Para Argentina, el desarrollo de proyectos cupríferos puede abrir una nueva etapa exportadora, especialmente en provincias cordilleranas con potencial geológico y necesidad de diversificar su matriz productiva.
En el caso de Mendoza, PSJ Cobre Mendocino puede convertirse en un proyecto testigo. La provincia viene construyendo una agenda minera basada en mayor control estatal, reglas claras, evaluación ambiental, diálogo social y búsqueda de inversiones. El ingreso al RIGI refuerza esa estrategia y coloca a Uspallata en el centro del debate sobre el futuro productivo mendocino.
El impacto potencial no se limita a la inversión inicial. Una iniciativa de esta escala puede generar demanda de empleo, infraestructura, obras, transporte, logística, construcción, ingeniería, mantenimiento, seguridad, servicios ambientales, tecnología, alimentación y capacitación laboral.
Para los proveedores mendocinos y regionales, el avance de PSJ representa una oportunidad concreta para integrarse a la cadena de valor minera. El desafío será preparar empresas, certificar capacidades, formar trabajadores y construir vínculos comerciales sostenibles con la operación y sus contratistas.
La licencia social será otro factor decisivo. Mendoza tiene una historia sensible en torno a la minería y el uso del agua, por lo que el desarrollo del proyecto deberá estar acompañado por información pública, controles ambientales rigurosos, participación comunitaria y monitoreo permanente.
La aprobación de PSJ Cobre Mendocino bajo el RIGI confirma que la minería argentina empieza a pasar del potencial a decisiones concretas de inversión. Si el proyecto logra avanzar con previsibilidad, transparencia y participación local, puede convertirse en una referencia para una nueva etapa de minería responsable en Mendoza.