La minería argentina proyecta inversiones por más de USD 61.000 millones en la próxima década
Un relevamiento de la Secretaría de Minería de la Nación proyecta inversiones por USD 61.500 millones para los próximos diez años. El crecimiento estará impulsado por 37 proyectos de metales y litio, con fuerte protagonismo de San Juan, Salta, Catamarca y Jujuy.
13 de mayo de 2026
La minería argentina se encamina a una década de fuerte expansión. Según un relevamiento de la Secretaría de Minería de la Nación, el sector proyecta inversiones por aproximadamente USD 61.500 millones en los próximos diez años, a partir de una cartera de 37 proyectos de metales y litio que buscan iniciar operaciones, avanzar en construcción o ampliar su capacidad productiva.
El dato confirma que la minería dejó de ser solo una promesa de futuro para comenzar a transformarse en uno de los grandes motores económicos del país. La combinación de recursos estratégicos, demanda internacional, nuevos marcos de incentivo a la inversión y mayor interés de compañías globales ubica a Argentina en una posición relevante dentro del mapa minero mundial.
El mayor volumen de inversión se concentra en San Juan, que aparece como el principal polo minero del país. Con 8 proyectos en cartera, la provincia reúne aproximadamente USD 33.000 millones, más de la mitad del total proyectado a nivel nacional. Este liderazgo se explica principalmente por el potencial del cobre, mineral clave para la transición energética, la infraestructura eléctrica, la electromovilidad y el desarrollo tecnológico.
En segundo lugar se ubica Salta, que lidera por cantidad de iniciativas. La provincia cuenta con 11 proyectos por una inversión estimada de USD 14.600 millones, consolidando su rol como uno de los centros más dinámicos del desarrollo minero en el NOA. Su cartera combina proyectos de litio, metales y minerales estratégicos, con fuerte impacto potencial en empleo, proveedores e infraestructura.
El mapa de inversiones también destaca a Catamarca y Jujuy, dos provincias claves dentro del triángulo del litio. Catamarca registra USD 8.000 millones en 8 proyectos, mientras que Jujuy suma alrededor de USD 2.500 millones en 3 iniciativas. Ambas jurisdicciones tienen un rol central en la producción de litio, pero también comienzan a integrarse a una agenda más amplia de minerales críticos y desarrollo de proveedores.
Otras provincias como Mendoza, Santa Cruz, Río Negro y Chubut también forman parte del mapa de oportunidades, con proyectos de distintas escalas y etapas. Esto muestra que la expansión minera no se limita a una sola región, sino que tiene un carácter federal y puede convertirse en una herramienta de desarrollo para múltiples economías provinciales.
El crecimiento proyectado ya empieza a reflejarse en el empleo. Durante el cuarto trimestre de 2025, el sector alcanzó un promedio de 18.069 puestos de trabajo, con un incremento interanual del 4,7%. Este avance está vinculado a la reactivación de proyectos que pasaron de etapas de prospección a fases de construcción, ampliación u operación.
En materia productiva, el litio aparece como el segmento de mayor dinamismo. Durante 2025 registró un crecimiento del 56% respecto de 2024 y alcanzó las 116 mil toneladas de carbonato de litio equivalente, con Jujuy y Catamarca como principales polos productivos.
El oro y la plata continúan siendo pilares de las exportaciones mineras argentinas, con fuerte protagonismo de Santa Cruz. En tanto, el cobre aparece como la gran apuesta estratégica de los próximos años. Aunque hoy su producción es limitada, los proyectos ubicados principalmente en San Juan podrían transformar a Argentina en un exportador de escala mundial.
Las perspectivas comerciales también son positivas. Según la información publicada, las exportaciones mineras cerraron 2025 en torno a USD 5.806 millones, mientras que la Cámara Argentina de Empresas Mineras proyecta que en 2026 podrían alcanzar los USD 9.000 millones, impulsadas por nuevos proyectos, mejores precios internacionales y mayor producción de litio y oro.
Para el ecosistema productivo argentino, esta década de inversiones abre una oportunidad concreta. Cada proyecto minero demanda empleo, proveedores, transporte, logística, construcción, metalmecánica, seguridad, alimentación, tecnología, servicios ambientales, ingeniería, mantenimiento y capacitación.
El gran desafío será lograr que las inversiones no queden concentradas únicamente en la etapa extractiva, sino que generen valor agregado, capacidades locales, empresas competitivas y desarrollo territorial. En ese escenario, plataformas como MineriAR pueden cumplir un rol estratégico para conectar trabajadores, profesionales, PyMEs y proveedores con las nuevas oportunidades de la minería argentina.
Si el país logra sostener reglas claras, infraestructura, financiamiento y licencia social, la minería puede convertirse en uno de los principales motores de inversión, exportaciones y empleo federal durante la próxima década.
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