La Mesa Federal Minera marcó una señal política de integración entre Nación y provincias
Durante la Expo San Juan Minera 2026, autoridades nacionales y gobernadores participaron del Día de la Minería y del lanzamiento de la Mesa Federal Minera. El encuentro reunió a San Juan, Catamarca, Mendoza, Jujuy, Córdoba, San Luis, Santa Fe y Nación, con una agenda centrada en inversión, producción, logística, proveedores y cooperación interprovincial.
08 de mayo de 2026
La Expo San Juan Minera 2026 volvió a mostrar que la minería dejó de ser una agenda sectorial para convertirse en uno de los temas centrales del desarrollo argentino. En el marco del Día de la Minería y del lanzamiento de la Mesa Federal Minera, San Juan recibió a autoridades nacionales, gobernadores y representantes provinciales en una jornada marcada por la integración política, productiva y logística.
El ministro del Interior, Diego Santilli, participó del evento junto al gobernador anfitrión, Marcelo Orrego, y mandatarios como Raúl Jalil de Catamarca, Alfredo Cornejo de Mendoza, Martín Llaryora de Córdoba, Carlos Sadir de Jujuy, Claudio Poggi de San Luis y Maximiliano Pullaro de Santa Fe. La presencia de dirigentes de distintas provincias confirmó el peso creciente que la minería empieza a tener en la agenda federal.
Durante su paso por San Juan, Santilli sostuvo que para el Gobierno nacional la minería es “uno de los motores centrales de la Argentina”, junto con el campo, la agroindustria, el petróleo, el gas y la industria del conocimiento. La definición refleja una mirada estratégica: los minerales críticos aparecen cada vez más vinculados a exportaciones, empleo, infraestructura y desarrollo regional.
La jornada también incluyó reuniones institucionales y acuerdos bilaterales entre provincias. Uno de los puntos destacados fue el convenio firmado entre Santa Fe y San Juan, orientado a integrar empresas santafesinas a la cadena de valor minera. El objetivo es aprovechar capacidades industriales, metalmecánicas, tecnológicas y logísticas de Santa Fe para abastecer proyectos vinculados al litio, cobre, oro y energía.
Este tipo de acuerdos muestra una tendencia cada vez más clara: la minería argentina no será solo una oportunidad para las provincias donde están los yacimientos. También puede convertirse en una plataforma para que provincias industriales aporten bienes, servicios, ingeniería, tecnología, transporte, maquinaria, componentes y soluciones especializadas.
En esa misma línea, Mendoza y San Juan avanzaron en un convenio para financiar y ejecutar una Zona de Control Unificado sobre la Ruta Nacional 40, en el departamento de Las Heras. La obra contempla una inversión superior a los $5.100 millones y busca centralizar controles policiales y fitosanitarios, incorporar tecnología, agilizar el tránsito y fortalecer la seguridad regional.
La logística aparece como uno de los grandes desafíos del nuevo ciclo minero. Los proyectos de gran escala necesitan rutas, pasos fronterizos, zonas de control, energía, conectividad, puertos, transporte especializado y servicios capaces de sostener operaciones en zonas alejadas. Sin infraestructura, el potencial geológico puede quedar limitado por costos, demoras y falta de competitividad.
La Mesa Federal Minera apunta justamente a ordenar esa conversación. La minería necesita articulación entre Nación, provincias, empresas, proveedores, trabajadores y comunidades. También requiere reglas claras, controles ambientales, seguridad jurídica, formación laboral y una mirada federal que permita distribuir mejor las oportunidades.
Para provincias como San Juan y Catamarca, el desarrollo minero ya es parte central de su estrategia productiva. Para otras, como Santa Fe o Córdoba, la oportunidad está en convertirse en proveedoras industriales y tecnológicas. Para Mendoza y Jujuy, la agenda combina potencial geológico, infraestructura, litio, cobre y cooperación regional.
El lanzamiento de la Mesa Federal Minera confirma que el crecimiento del sector no dependerá solamente de los proyectos, sino también de la capacidad política e institucional para coordinar esfuerzos. Si cada provincia trabaja de forma aislada, la cadena de valor puede fragmentarse. Si existe cooperación, Argentina puede construir un ecosistema minero más competitivo, integrado y federal.
Para MineriAR, este escenario refuerza una idea clave: la minería argentina necesita conectar demanda, proveedores, trabajadores y capacidades locales. Los grandes proyectos requerirán una red amplia de empresas, profesionales y servicios distribuidos en todo el país.
La nueva etapa minera no se construirá únicamente en los yacimientos. También se construirá en las rutas, en los talleres, en las PyMEs, en las universidades, en los centros logísticos, en las plataformas digitales y en cada provincia que pueda aportar valor a la cadena productiva.